'''¿Me contradigo? Muy bien, entonces me contradigo. (Soy grande, contengo multitudes.)'''ffice
ffice" />
No podemos ser todo en esta vida, no pero tampoco podemos encorsetarnos en los 'yo soy de esos (o esas) que no...' porque entonces hasta el universo comienza a sentirse muy limitado, un constreñido cinturón de estrellas. Yo no me veo contemplando una noche las estrellas y siendo menos de multidudes (omito a W. Withman).
Había estado en GRAVEDAD, el blog de Manuel Iguiniz y leyéndole me salió eso, así a las seis y media de la mañana, cuando a mi madre a esas horas no le puedes preguntar ni en que siglo vive. Me gusta leer a Manuel, como me gusta leer a Rachel porque es estar en los dos trópicos al mismo tiempo. Y allí, en ese lugar imposible, me ocurre lo que casi no me ocurre en ninguna parte, cuando pienso...: me suceden cosas. Es decir sin que yo quiera se me aparecen cosas ( y ese 'aparecen' hay que leerlo con el mismo matiz con que se habla de 'los aparecidos')... necesidades perentorias, momentos estrellados contra el pasado, cismas, resquemores antiguos, enseñanzas, discrepancias, discapacidades, belleza, inquietud, preguntas y lo de las preguntas es de lo mejor que existe: 'A ver, dime, ¿tú ya te lo sabes todo?. Y uno siente que el maestro le ha pillado en falta y se dice: ¡Ay dios mío que ahora coge y me pregunta!. y tú que estabas pensando en tus cosas y sacudes la cabeza 'no, no' y con timidez bajas los ojos y lees la primera línea: 'Chantal y Jean-Marc viven juntos en París y se quieren, se quieren tanto que incluso parecen confundirse...', y no te has enterado de nada y la culpa la tiene tu corazón que aún late como si fuera a escapársete por la boca y ni siquiera te atreves a levantar los ojos del libro para ver como sonríe el maestro o aquella monjita, de hábito risueño y dulce... y sonríen, siempre sonríen porque tú nunca lo has podido evitar y antes de aprender a poner caras de póquer hasta la más mínima emoción se te ha paseado por la cara contándolo todo de ti, del instante. Y comienzas la lectura y otra vez, hasta que te enteras, hasta que el músculo del corazón cobra conciencia de la verdadera importancia que tenía aquella pregunta y lees de nuevo y ahora sí, ahora vas interesándote: 'Chantal y Jean-Marc viven juntos en París y se quieren, se quieren tanto que incluso parecen confundirse. Y es que, a veces, se dan situaciones en las que por un instante ninguno de los dos parece reconocerse, en las que la identidad del otro se disuelve y uno llega a dudar de la suya propia. Todo el que ama, todo el que convive en pareja, lo ha experimentado alguna vez, porque lo que más teme en el mundo quien ama es perder de vista al ser amado. Pues eso es lo que poco a poco, va a empezar a ocurrirles a Chantal y a Jean-Marc. Pero ¿en qué instante, ante qué gesto y en qué circunstancia precisa comienza ese aterrador proceso?. En el pánico que acompaña ese instante de extravío, Kundera atrapa al lector, condenado ya a adentrarse en el laberinto que recorre la pareja y en el que más de una vez deberá cruzar la frontera de lo real y lo irreal -o entre lo que ocurre en el mundo exterior y lo que en solitario, elabora una mente presa de la inseguridad. PVP 5,95 Euros'
Luego he buscado alguna página que me confirme la autoría o la textualidad de la cita que omito y de nuevo he tenido suerte en mis divagares porque doy con una estupenda que como punto de partida utiliza la voz interior y me muestra cosas tal que así:
Rousseau dice algo bastante llamativo: “La conciencia es la voz del alma, como la pasión es la voz del cuerpo. No es raro que a menudo se contradigan una a otra.”
Y yo me doy cuenta de que he tenido suerte, de que he sido muy afortunada porque he llegado a conocer las dos voces aunque para escucharlas haya tenido que oírlas entre devanados sentimientos, los que me convocaron dos hombres distintos que no diferentes. Como decía Manuel: '''... Sin embargo hay muchas situaciones en que la dualidad es prescindible. Las parejas son de tres, por eso dos ya es multitud, o sea, tres es un numero par, en que el tiempo intercambia muchos dígitos, y donde esperas que tus fantasías sean tan reales como el lugar que le quitas a tus vecinos'''.
¿Y qué más dice, y que me interesa, ese tal Sri Chinmoy que escribe el artículo datado en la universidad de Siracusa en octubre del 69, cuando yo no había cumplido aún ni dos años?. Pues dice cosas que seguro que además de a mí le interesan también a Ana, una chica que he conocido últimamente por este medio y que tiene una amiga de pelos caobas a la que yo le recuerdo (Añado: Matilde la anciana gitana del parque y Ana, son los dos seres humanos que han vuelto a mencionar a Dios en otro de los momentos cruciales de mi vida. Es que ya hay demasiadas 'pistas' como para subestimarlas... y nadie lo hacía desde Tomás ). Así que transcribo que además a Alma seguro que le gustará:
La voz interior es el templo dentro de nosotros. La voz interior es la deidad dentro de nosotros. La voz interior es el deber divino dentro de nosotros. La voz interior es la necesidad suprema dentro de nosotros. La voz interior no sólo es constancia constante, sino también perfección perfecta.
El miedo pregunta: “¿Es seguro?” La duda pregunta: “¿Es cierto?” La conciencia pregunta: “Si no Dios, ¿quién más?, ¿qué más?”
Si quieres ser una persona buena, contradícete cuando la sinceridad lo demande. Si quieres ser una persona grande, no te contradigas ni siquiera cuando la necesidad lo demande.
Conciencia y pasión no tienen por qué contradecirse una a otra si la persona aspira a ofrecer la luz de su corazón a su pasión y la entrega de su corazón a su conciencia. De este modo, puede fácilmente trascender esta contradicción aparentemente irreconciliable. Una vez que la persona ha trascendido toda contradicción, puede cantar poderosamente con Whitman: ...
La conciencia puede vivir en dos lugares: en el corazón de la verdad y en la boca de la falsedad. Cuando la conciencia nos golpea una vez, debemos pensar que nos está mostrando su amor incondicional. Cuando nos golpea dos veces, debemos sentir que está mostrándonos su cariñosa atención sin reservas. Cuando nos golpea tres veces debemos comprender que nos está ofreciendo su compasión sin límite para evitar que nos sumerjamos profundo en el mar de la ignorancia.
La voz interior es al mismo tiempo la guía incansable del hombre y su verdadera amiga. Si una persona profundiza en su interior, la voz interior le dirá qué hacer. Si profundiza más, la voz interior le dará la capacidad. Si profundiza más aun, la voz interior le convencerá de que está haciendo lo correcto y de la manera correcta.
Nunca oiremos la canción de la voz interior si consciente o inconscientemente hacemos amistad con la ansiedad. ¿Qué es la ansiedad? La ansiedad es el destructivo respirar de la pobreza de la vida.
Si rehusamos voluntariamente a escuchar la voz interior, nuestras falsas ganancias nos conducirán a una inevitable pérdida
Dar una cosa requerida después de pensarlo es dar una vez. Dar una cosa para quien la pida es dar dos veces. Dar una cosa no buscada es dar tres veces. Dar una cosa cuando Dios quiere que sea dada es darla para siempre, junto con el propio corazón y alma.
Besos (me siento feliz y ya sé que algunos que me visitais os alegraréis enormemente por mí). Sonrisa. Sonrisa. Stop.
sabbat:
Me había despertado a las cinco y no podía dormirme. Pero ahora me ha entrado mucho sueño y me regreso un rato a la cama.
Más besos...
04/09/2004 08:30:25
sabbat:
¡Ah!. ¿Por qué repito tanto la palabra 'cosas'?. Hoy por una sola razón:
... '''¿Qué es la naturaleza poética? Las cosas significan. Significan profundamente.
Significan infinitamente''' R.H.Blyth
04/09/2004 08:38:34